En la vida vivimos en un dilema continuo, en un conflicto en donde debemos manejar nuestras emociones, conviviendo con las consecuencias de nuestras acciones en el mundo, desde muy niños comenzamos a ver la relación equilibrada de la culpa y la responsabilidad, pero en nuestra irracionalidad decidimos ignorarlos porque no es agradable asumir una postura firme frente a los efectos y consecuencias, es mas sencillo trasladarlas y continuar nuestra existencia. Pero desgraciadamente la vida es la mas sublime de la historias, una leccion en si misma y en el recorrer reconocemos que esa visión del mundo es equivoca, y la verdad reside en nosotros mismos, sin importar quien haya sido el autor no podemos ser cómplices y tomar postura frente a las responsabilidades. Por otra parte en la actualidad, el mundo parece mas sencillo ver la culpa y no la solución, sentirnos victimas sin generar ninguna acción que beneficie al colectivo. Es mas simple crear una retorica donde no se llegue a nin...